La casa de «Con la muerte en los talones»

Si hablamos de casas de cine, sin duda una de las más famosas que se pueden recordar es la mítica Vandamm house que se alzaba en lo alto del Monte Rushmore en la gran obra maestra de Hitchcock “Con la muerte en los talones” (North by Northwest, 1959), protagonizada por Cary Grant y Eva Marie Saint. La gran mansión que dominaba un acantilado ha poblado el imaginario de los amantes del celuloide como una de las imágenes icónicas de un film que, si de algo puede presumir, es de imágenes icónicas. Sin embargo, esa casa que dio a conocer la arquitectura Moderna de principios del XX al gran público guardaba un secreto: en realidad no existía.

Una casa de Wright sin Wright

Más allá de las trampas diegéticas que nos hacen pensar que se puede tener una casa en la cima de uno de los monumentos más visitados de Estados Unidos, lo cierto es que la mencionada Vandamm house no se encontraba ni allí ni en ningún sitio. Lo que si existía era su estilo arquitectónico: ese juego de terrazas y cubiertas que, pese a su estilo moderno, se adaptaba perfectamente al entorno natural en que se encontraba, merced sobre todo al juego de fachadas acristaladas y de piedra; o los vuelos que generan esas plataformas que se proyectan sobre el acantilado. Un estilo visual impactante que para cualquiera no podía llevar la firma más que del gran maestro Frank Lloyd Wright.

Y es que precisamente Alfred Hitchcock era un ferviente admirador de los diseños del arquitecto estadounidense y solicitó de sus servicios para diseñar la casa del villano del film (Phillip Vandamm, interpretado por James Mason). Pero si había un arquitecto de moda en los años 50 en Norteamérica ese era precisamente Wright. Y lo que suele ir asociado a un arquitecto de moda son unos honorarios no precisamente bajos, incluso para una productora como la Metro Goldwyn Mayer. De hecho, muchas fueron las posibilidades que le surgieron a Frank Lloyd Wright de trabajar en el cine y, en todos los casos, sus pretensiones económicas dieron al traste con cualquier tipo de colaboración.

Coherencia interior y exterior

Si algo caracterizaba la arquitectura de Wright, en cualquier caso, era la integración con el exterior a través de juegos de volúmenes y materiales, así como la desaparición de compartimentaciones internas en favor de espacios amplios y diáfanos. Y eso es algo que sin duda se respetó a la hora de proyectar esta casa para la gran pantalla. El encargado de ejecutar el diseño fue el delineante de cabecera de MGM Robert F. Boyle, quien asumió el estilo del maestro de la arquitectura Moderna como propio y creó uno de los edificios más emblemáticos de la historia del cine. Un edificio que puede equipararse en relevancia a cualquiera de los verdaderamente diseñados por Frank Lloyd Wright, al menos entre el gran público.

Fuente fotos: hookedonhouses.net

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Sobre el autor

Lucas Gómez

Lucas Gómez

Arquitecto experto en la construcción de casas de madera canadienses con años de experiencia en el sector. Más de una década en Canexel y muchos proyectos a sus espaldas avalan su trabajo.

3 Comentarios

  1. Además de disfrutar del genio de Hitchcock viendo sus grandes películas; por mi parte, siempre he soñado con tener una casa como la de la película. Que gran maestro del ilusionismo al hacernos creer que existía en la realidad. Siempre pensé que era real, aunque lo del monte Rushmore solo colara a los que no han oído hablar del monumento.
    Por cierto; para mi Wright es el creador de la vivienda moderna, y mi arquitecto favorito.

    • Hola Alfonso, efectivamente si algo consiguió el genio del suspense es engañarnos a todos, y no sólo con esta casa, el edificio de la ONU en esta misma película era también un decorado ficticio debido a las evidentes restricciones de seguridad que rodeaban a dicha construcción. En cuanto a lo que comentas de Wright, no hay duda de lo que comentas en cuanto a que es uno de los padres de lo que se conoce como arquitectura moderna junto a Le Corbusier. Un saludo

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