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Bungalow: casa pequeña en una planta

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Cuando a un español se le habla de un bungalow, lo primero que se le pasa por la cabeza es una cabaña de camping. Sin embargo, tanto en Canadá como en Estados Unidos se llama así a las típicas casas de una sola planta que se ven en las zonas residenciales de las grandes ciudades.

En realidad, el término se refiere hoy a una casa de estructura de madera de un solo piso. No tiene que ser una cabaña ni estar hecha de troncos, únicamente tiene que carecer de una segunda altura.

En este artículo repasamos de dónde viene el término, qué características definen a una casa bungalow y por qué sigue siendo una de las opciones más buscadas para quienes priorizan la accesibilidad y la vida en una sola planta.

De dónde viene el término bungalow

El nombre, que podría parecer un anglicismo, en realidad procede del hindi, de la palabra bangala, cuyo significado exacto es «en el estilo de Bengala«. El término apareció en inglés por primera vez alrededor de 1676, para describir las viviendas que usaban los europeos en la India colonial.

Aquellas primeras construcciones eran edificios sencillos de una planta, con tejados de paja o teja, porches amplios para dar sombra y techos altos que favorecían la ventilación. Entre 1900 y 1940, el estilo se extendió por Estados Unidos y se vinculó al movimiento Arts & Crafts y a la estética Craftsman americana.

Por Europa andamos tan desencaminados con el término que, hoy en día, en España se llama de esta manera hasta a algunas casas de dos pisos, solo por tener planta cuadrada. En nuestro caso, al hablar de bungalows nos referimos siempre a la concepción norteamericana original.

Características principales de la arquitectura bungalow

Más allá del origen, existen rasgos que definen a un bungalow americano independientemente de la región donde se construya, y que lo distinguen de otras casas de una sola planta.

  • Tejado de poca pendiente, a dos aguas o a cuatro aguas, con aleros amplios que sobresalen de la fachada y aportan sombra a las ventanas.
  • Porche bungalow prominente, cubierto y bajo el mismo tejado principal, apoyado en columnas robustas que a veces se estrechan hacia arriba.
  • Planta compacta y horizontal, con una superficie que suele moverse entre los 75 y los 185 metros cuadrados en los ejemplos más clásicos.
  • Distribución interior abierta o semiabierta, con el salón y el comedor conectados y los dormitorios agrupados en torno a un pasillo central.

En los ejemplos americanos, los materiales más habituales son la madera y la piedra natural, mientras que en otras variantes regionales predominan el ladrillo o los revestimientos de tablilla, aunque la estructura de madera sigue siendo la base más fiel al término original.

Ventajas de vivir en un bungalow

Un bungalow aporta beneficios que van más allá de lo estético, algo que explica por qué sigue siendo una opción tan buscada entre distintos tipos de familias.

  • Accesibilidad: resulta ideal para personas con movilidad reducida y familias con niños pequeños, ya que reduce el trasiego de subir y bajar escaleras todo el día.
  • Flexibilidad de distribución: hay quien prefiere reservar la planta baja para invitados y vida en común, algo que también se puede lograr dentro de una casa de una planta, distribuyendo bien las zonas de día y de noche.
  • Mayor privacidad: la menor altura del conjunto reduce las vistas desde el exterior hacia el interior, algo que se puede reforzar todavía más con un buen diseño de jardín.

Bungalow frente a casas de dos plantas: coste y espacio

Por metro cuadrado, un bungalow suele costar más que una casa de dos plantas, porque cada metro de superficie habitable necesita su propia porción de cimentación y de tejado, sin poder compartir esa base con una planta superior.

Una casa de dos plantas, en cambio, aprovecha mejor tanto los cimientos como la estructura de cubierta, repartiendo ese coste entre más metros construidos, algo que se nota especialmente en parcelas pequeñas o en zonas donde el suelo es caro.

A cambio, un bungalow bien orientado y bien aislado suele resultar más sencillo de climatizar, al tratarse de un volumen compacto de una sola altura, algo que compensa parte de esa diferencia de coste con el paso de los años.

Diseño interior típico de un bungalow

En los ejemplos clásicos, la chimenea suele actuar como punto focal del salón, con los dormitorios distribuidos alrededor de un pasillo central que conecta toda la zona de noche sin necesidad de recorrer pasillos largos.

Los porches y aleros amplios, tan característicos del estilo bungalow, aportan un buen control solar en climas cálidos, aunque conviene cuidar el tamaño y la orientación de las ventanas para que el interior no quede demasiado oscuro.

Las reformas más habituales en este tipo de vivienda buscan abrir espacios que originalmente estaban compartimentados, o añadir una ampliación en la parte trasera, siempre respetando el porche y la línea de tejado que definen su carácter.

Construye tu bungalow con estructura de madera en Canexel

Una de las ventajas de hacerse uno su propia casa es precisamente esa: cualquier cosa es posible, cualquier cosa es factible, desde una planta única pensada para toda la vida hasta una segunda altura reservada solo para invitados.

En Canexel trabajamos con casas de madera, el material que mejor conserva el espíritu original de la arquitectura bungalow, tanto por su calidez como por su comportamiento térmico en una vivienda de una sola planta.

Cuéntanos si buscas un bungalow clásico de una planta o una casa que combine planta baja y altillo, y te ayudamos a diseñarlo con estructura de madera desde cero.

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