Aislantes: lana de vidrio

A la hora de afrontar el aislamiento de una vivienda son múltiples las opciones en cuanto al material que se puede emplear. En función del profesional y del cliente para el que se construya son distintas las opciones a las que se puede optar. A nivel de transmitancia y resistencia térmica lo cierto es que las diferencias entre unos aislantes y otros son nimias, por no decir inexistentes. La preferencias por unos radican más en torno al componente ecológico en su fabricación de algunos otros más que a una diferencia en su capacidad de hacer su labor, que no es otra que aislar. En este caso nos vamos a ocupar de la lana de vidrio.

Qué es la lana de vidrio

Este material pertenece a la familia de las fibras o lanas minerales (al igual que la lana de roca) y su fabricación se realiza mediante la unión de filamentos de vidrio. Estos filamentos, o fibras, provienen de una mezcla de arena y vidrio reciclado que, sometidos a altas temperaturas, se convierten en filamentos mediante la fuerza centrífuga. Dichas fibras se aglutinan entre sí con una solución que mantiene espacios de aire entre ellas que potencian la resistencia térmica del material.

Origen de la lana de vidrio

El material aislante que se emplea hoy en día fue inventado en 1938 y, debido al nombre bajo el que se comercializó en un primer momento, Fiberglass, se popularizó con el nombre de fibra de vidrio. Al hablar de fibra de vidrio, sin embargo, nos referimos a un material que se forma de manera natural y que a finales del siglo XIX se creaba de manera sintética para uso textil. Por otro lado, también se ha empleado para reforzar algunos materiales debido a su rigidez y resistencia (similar, por ejemplo, a la fibra de carbono). La lana de vidrio,sin embargo, es la evolución de la fibra de vidrio para su empleo como material aislante al combinarlo con otros materiales.

La falsa leyenda de la lana de vidrio

Una confusión habitual que hace que la gente piense erróneamente en la lana de vidrio como un material peligroso es su comparación con el amianto. Cuando a finales de los años 90 se descubrieron las propiedades cancerígenas del asbesto (o amianto), inmediatamente se empezó a prohibir en los países desarrollados su uso en construcción. Se trata de un material que se había empleado (y en algunos países se sigue empleando) para fabricar ciertos materiales constructivos y que, al descubrirse su toxicidad, se llevaron a cabo numerosas políticas de retiro de esos materiales en casas ya construidas.

Utilizado también como aislante, se empezó entonces a universalizar el uso de la lana de vidrio como sustituto del amianto. Debido a ello se asociaron ambos materiales sin mayor motivo que ese, y es que desde 1960 todos los estudios que se han hecho respecto a la lana de vidrio han demostrado que se trata de un material no cancerígeno para humanos, por lo que no representa ningún riesgo.

Se trata por tanto, de un sistema ideal para el aislamiento de viviendas unifamiliares dada su gran capacidad de resistencia térmica y acústica, así como su capacidad ignífuga. Es probablemente la opción más extendida a nivel mundial y se emplea tanto en forma de espuma o de manta en función de la disponibilidad. En ese sentido, en Europa es más común la segunda y en Estados Unidos la primera, aunque las capacidades del material son exactamente las mismas sea cual sea su formato. En el siguiente vídeo de Discovery Channel se muestra el proceso de fabricación de la lana de vidrio:

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Sobre el autor

Mario Chetrit

Mario Chetrit

Mario Chetrit está graduado en Arquitectura Técnica e Informática. Actualmente es el responsable de Canexel Construcciones en Cataluña y uno de los grandes impulsores de la construcción de casas de madera en esta región.

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