Los bosques de tala controlada y la reforestación

Las emisiones de gases de efecto invernadero se han convertido en uno de los principales problemas a los que los seres humanos nos enfrentamos en este siglo XXI. Aun existiendo un compromiso por parte de los llamados países desarrollados para la reducción del volumen expulsado a la atmósfera, lo cierto es que los acuerdos en relación a dicha reducción están lejos de cumplirse y son pocos los páises que de verdad han conseguido reducir significativamente el volumen de sus emisiones. Así, lo que se antoja necesario es conseguir que al menos los grandes sumideros de CO2 del planeta, es decir, los bosques, no se vean reducidos y en la medida de lo posible aumenten. Eso solo se puede conseguir a través de la tala controlada y la reforestación.

Tala contolada

Mientras que a nivel mundial la superficie forestal se reduce cada año, en Europa los bosques son cada vez mayores en volumen y extensión, y esto se debe principalmente al tirón de los países nórdicos y de Centroeuropa en lo que se refiere a la apuesta por la sostenibilidad. Y es que los grandes países productores de madera se encuentran precisamente en esas regiones y precisamente por eso se ha tenido especial cuidado tanto a nivel legislativo como empresarial para no solo mantener, sino ampliar el volumen de árboles disponible.

La tala controlada necesita la implicación de todos los sectores relacionados con la madera: desde el estado, hasta los productores pasando por lo distribuidores y, cómo no, los consumidores. En sí no es más que extraer un volumen de madera anualmente que sea inferior al volumen que crece en ese mismo bosque. El control de la tasa de crecimiento debe ser exhaustivo y tener claro que siempre han de plantarse más árboles de los que se talen.

Reforestación

La reforestación implica la siembra de árboles en lugares en los que ya los hubo. A la hora de ejercer la tala controlada es esencial llevar a cabo una política de reforestación que no sólo tenga en cuenta  el volumen talado, sino también la tasa de crecimiento de los árboles y, en el mismo sentido, la especie. El pino, por ejemplo tarda en desarrollarse unos 30 años, mientras que el roble alcanza la misma fase de madurez tras dos siglos. Estos datos han de tenerse muy presentes cuando se evalúa la sostenibilidad de un sistema de tala controlada y reforestación, y tener claro, en función de ese período de crecimiento cuantos árboles habrán de plantarse por cada árbol talado para, al menos, mantener el mismo volumen.

Políticas sostenibles

Así, en países como Alemania, Austria o Suecia, se registran aumentos importantes de su masa boscosa anualmente merced al compromiso con la sostenibilidad de sus bosques; siendo como son además los principales productores de madera a nivel europeo. En España, aun siendo uno de los países de la Unión con mayor superficie forestal, lo cierto es que no existe un control tan exhaustivo como en estos grandes productores ya que habitualmente a la hora de reforestar (tras incendios o simplemente tras la producción de madera) se ha optado por especies de rápido crecimiento en hábitats donde la especie dominante poco o nada tenía que ver, lo cual ha hecho que ciertos ecosistemas se vean afectados. Evidentemente no ha sido así en todos los casos, pero sí es cierto que no existe una política única y en ese sentido y depende más de las

En cualquier caso, lo cierto es que aunque pudiese parecer una paradoja, el empleo de la madera ya sea como material constructivo, para la fabricación de muebles o como combustible es una opción no sólo sostenible, sino ecológica. Eso sí, siempre y cuando los productores, los distribuidores y las instituciones sigan unas pautas básicas. Y ahí también entran los compradores, ya sea del material en bruto o del producto final, ya que es más que sencillo comprobar que la madera cumple con las certificaciones de cadena de custodia así como las de provenir de bosques de tala controlada. Las soluciones existen, sólo hace falta apostar por ellas.

Sobre el autor

Guillermo Valiente

Guillermo Valiente

Responsable de comunicación y contenidos dentro del departamento de Marketing de Canexel Construcciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *