Grandes ventanales: ventajas y desventajas

Una de las características de las casas que construimos en Canexel es la luminosidad y amplitud de los espacios. Y en muchas ocasiones esa luz y esa espaciosidad se debe a los grandes ventanales que protagonizan muchas de las viviendas que construimos, desde las conocidas bay-windows hasta grandes paredes acristaladas. Estos grandes ventanales son siempre atractivos y dan un aspecto tanto interior como exterior a la vivienda que sin duda es llamativo y que hace que las casas tengan una personalidad única. Pero si no se diseña de manera adecuada, una gran cristalera puede llegar a jugar en nuestra contra en cuanto a la eficiencia y a la comodidad de la vivienda se refiere. A continuación exponemos las ventajas y desventajas que puede conllevar un ventanal si no se siguen las directrices adecuadas al pensar en su adecuación respecto al emplazamiento de la vivienda y al de las propias ventanas.

Ventajas de un gran ventanal

Tal y como decíamos, la inclusión de una gran pared acristalada o, simplemente, de una ventana dw gran tamaño da lugar a ciertos beneficios que van más allá de lo puramente estético:

Luminosidad

Nadie puede negar que la luz es algo primordial en una vivienda. Y he aquí la ventaja más evidente de disponer de una gran cristalera. La luminosidad natural que se tiene genera optimismo en el interior, pero también ahorro eléctrico al evitar las iluminaciones artificiales durante el día. Se potencian de esta manera las líneas del diseño interior , potenciando así el trabajo arquitectónico. Esto resulta especialmente relevante en lugares fríos o sombríos donde el clima o la latitud genera ambientes más oscuros.

ventanales a doble altura

Amplitud y vistas

Aunque sea un espacio reducido, la profundidad que aporta una apertura al exterior hace que la percepción cambie completamente. Pensemos, por ejemplo, en una habitación sin ventanas. Con ponerle una ya conseguimos que la sensación de reducción del espacio se difumine, algo que es exponencial a medida que aumentamos el tamaño del vidrio. A ello se suma la sensación de bienestar que genera tener unas vistas abiertas desde el interior de la vivienda, siempre y cuando contemos con ellas en nuestra parcela.

grandes ventanales en casa

Ahorro energético

No sólo la luz y las vistas de los grandes ventanales nos deben empujar a contar con ellos en la vivienda, también pueden ser un gran valor a la hora de mejorar la eficiencia de la misma. Nadie es ajeno a lo que cuesta calentar una vivienda hoy en día, y es que, más allá de tener una fuente y un sistema de distribución eficiente, y una casa bien aislada, el que sean los propios elementos los que nos ayuden naturalmente a calefactar la vivienda es una gran ventaja. Así, debemos protegernos de los vientos fríos con la menos cantidad posible de exposición y dejar que el propio sol sea el que, a través de nuestras ventanas, caliente la propia vivienda.

gran cristalera

Desventajas de un gran ventanal

Las ya mencionadas ventajas pueden fácilmente volverse en nuestra contra si a la hora de estudiar los condicionantes de la parcela en cuanto a orientación, vegetación o topografía no se valoran estos en el diseño de la casa. Y es que más importante que hacer una casa bonita, es hacer que además sea cómoda y funcional.

Demasiada luz

Lo que normalmente es una bendición puede convertirse en una molestia fácilmente. Y es que no es lo mismo la luminosidad agradable y vital de la mañana que el sol molesto de por la tarde. Es por ello que la capacidad de aportar profundidad y espacio del ventanal no ha de ser un contratiempo para poder estar a gusto en nuestra propia vivienda. Así, la manera de protegernos es tener muy en cuenta la orientación de la vivienda para que el oeste siempre quede apartado de nuestro ventanal o, en su defecto, utilizar aleros y elementos arquitectónicos o incluso naturales para proteger dicho flanco.

ventanal en salón

Exceso de exposición

Otra de los inconvenientes más recurrentes que suelen aparecer a la hora de tener ventanales muy expuestos es que el interior de la vivienda puede quedar a la vista de todo el que tenga visión de nuestra fachada. Y una cosa es que estemos orgullosos y nos guste nuestra vivienda y otra que queramos que todo el vecindario vea nuestra vida íntima. Si no disponemos de protección natural, como árboles o arizónicas, o artificial exterior, como vallado o elementos del jardín, siempre podemos proteger con cristales especiales. Los hay del tipo espejado, en los que se refleja siempre el exterior, e incluso de los que, según su colocación y diseño, impiden ver el interior de la vivienda desde según qué ángulos o distancias, haciendo que sólo sea visible el interior desde nuestra propia parcela.

ventanal grande tipo espejo

Calentamiento excesivo

Al igual que con la iluminación, con la temperatura un gran ventanal puede convertir en un invernadero el interior de nuestra vivienda. Que el sol caliente una casa en lo alto de la montaña en pleno invierno viene muy  bien, pero que lo haga en primera línea de playa en lo más caluroso del verano puede convertir la experiencia en un infierno. Es por ello que hay que tener muy en cuenta no sólo dónde construimos sino cómo. Ahora bien, son varias las opciones que pueden hacer, más allá del diseño, que evitemos ese sobrecalentamiento. Se puede optar por el típico toldo de toda la vida, aunque éste tiene una incidencia a veces excesiva en la estética de la fachada, pudiendo ser menos agresivos unos sencillos screens. Se puede optar también por una pérgola que deje pasar el sol en invierno pero nos proteja en verano mediante alguna cobertura, quizá siendo ésta la solución más común. Sin embargo, si vamos al aprovechamiento del entorno, un árbol de hoja caduca puede precisamente hacer esa labor, protegiéndonos en verano y, tras perder el follaje, permitiendo el paso de la luz y el calor en invierno.

buhardilla acristalada

En cualquier caso, la conclusión a la que llegamos es que cualquiera de las ventajas que ofrece un gran ventanal puede llegar a convertirse en una desventaja si no se lleva a cabo el diseño y distribución de vivienda siguiendo las directrices que nos marque la observación y estudio del entorno. Desde la zona geográfica hasta, como hemos visto, la vegetación o la forma y orientación de la parcela, han de ser tenidas en cuenta para maximizar el rendimiento energético y la comodidad de nuestra casa sin por ello renunciar a nuestras preferencias etéticas.

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Sobre el autor

Silvia Muñoz

Silvia Muñoz

Administrativa de Canexel Construcciones. Silvia coordina y gestiona los diferentes proyectos que se realizan a lo largo de toda España siendo el nexo de unión entre las sedes de Madrid y Barcelona.

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