Queen Anne: el estilo clásico victoriano

No pocas son las películas estadounidenses que nos han cautivado por sus casas de madera. Viviendas que atrapan, que seducen por su diseño y su personalidad, por su esencia única. Diferentes estilos con diferentes matices conforman el panorama arquitectónico de la vivienda unifamiliar construida en madera. Hemos hablado en este mismo blog de alguno de esos estilos como el lodge, el craftsman o el georgiano; alguno de ellos englobados dentro del cajón de sastre que se conoce como estilo Victoriano. Pero lo cierto es que si hay un estilo de casa que se asocia de manera casi automática a la arquitectura victoriana ese es sin duda el Queen Anne.

Características de la arquitectura Queen Anne

Una casa Queen Anne es reconocible de un simple vistazo. Su fachada asimétrica pero compensada suele combinar distintas texturas con distintos  patrones para jugar con los aleros y cubiertas y así potenciar los distintos volúmenes. No existen las paredes suaves y uniformes, los materiales empleados (sea madera, piedra o cualquier otro) buscan ser protagonistas por sí solos y en el conjunto. Así sucede también con unas cubiertas que cuentan con gran inclinación respecto a lo habitual.

A nivel estructural se consigue equilibrar esa asimetría de fachada a través del diseño. Es habitual encontrarse una torre cilíndrica en una de las esquinas con grandes ventanales (habitual aunque no obligatorio). El protagonismo de esa torre se ve compensado normalmente por un gran hastial (elemento triangular que remata la fachada) que cobra si cabe más importancia que la propia torre convirtiéndose en el gran volumen de la fachada. Es bajo ese gran hastial donde otro de los elementos característicos del estilo Queen Anne suele destacar: la bay window que, en vez de proyectarse, se recorta en la fachada generando una sensación de proyección del propio hastial.

Porches a medida de la casa

Cabe destacar los porches que se suelen encontrar en estas casas, ya que cobran una importancia, tanto estilística como estructural, que los hace protagonistas casi más que en cualquier otro enfoque arquitectónico. De una gran amplitud, suelen ocupar gran parte de la fachada, si no toda. Destacan en estos porche los detalles decorativos de carpintería en la parte superior que se diseñan con gran detalle y que sirven de contrapunto a las balaustradas que suelen llevar estos porches, en muchos caso también con un diseño fuera de lo habitual.

Mezcla de estilos clásicos

Es un estilo, el Queen Anne, que como sucede con casi todos los norteamericanos se importó desde el Reino Unido a finales del siglo XIX. El inglés Richar Norman Shaw había liderado un grupo de arquitectos que se propusieron recuperar distintos estilos desde el siglo XV al XVIII para fusionarlos en un nuevo tipo de edificio. El resultado tomó el nombre de la Reina Ana Estuardo queriendo dejar claro el clasicismo de la propuesta.

Mediado el siglo XIX fue cuando en las construcciones británicas se empezó a apreciar la influencia de este estilo y sería en torno a 1880 cuando dio el salto al otro lado del atlántico y rápidamente se popularizó por toda Norteamérica. Hasta pasado 1910 se convirtió en una de las opciones más habituales a la hora de construir grandes viviendas unifamiliares. A partir de ahí quedó como un estilo más entre las muchas opciones constructivas y, a día de hoy, sigue siendo uno de los referentes arquitectónicos cuando se busca darle un toque clásico a la vivienda en las nuevas construcciones. A continuación ofrecemos unos cuantos ejemplos de este estilo:

Fotos: houzz.com

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Sobre el autor

Víctor Colorado

Víctor Colorado

Jefe de ventas de Catalunya y Baleares. Más de una década dedicado al sector inmobiliario y la construcción canadiense le avalan. Su prioridad es la satisfacción de todos y cada uno de los clientes.

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