¿Por qué en Norteamérica se construye en madera?

Una de las preguntas que más recibimos en Canexel, a cuenta del sistema constructivo que empleamos, es la que se refiere a la querencia de Estados Unidos y Canadá hacia la construcción en madera frente al tradicional hormigón más empleado a este lado del Atlántico. No es cierto, sin embargo, que sea un sistema “no tradicional” en España el de emplear la madera, y es que como muestra evidente están los forjados de los edificios más tradicionales de los cascos antiguos de nuestras ciudades. Sin embargo, sí es cierto que en la tradición estadounidense y canadiense se encuentra este sistema como eje de la construcción. Obviando las principales ventajas de rapidez y aislamiento que en tantas ocasiones hemos detallado en este mismo blog, a continuación vamos a hablar de algunas de las características que han forjado esta tradición.

Accesibilidad

El principal motivo por el que se usa la madera para la construcción es simple y llanamente la disponibilidad. El emplear desde un principio este material para la construcción por parte de los primeros colonos en el Nuevo Continente se debió en gran medida a la abundancia y la frondosidad de bosques de, especialmente, el norte de Estados Unidos y Canadá. No sólo la tradición explica que se haya mantenido a través del tiempo esta manera de afrontar la arquitectura y su exportación al mundo. Su aplicación práctica y su sostenibilidad, que a continuación desarrollaremos, son las verdaderas claves.

Más de 4 siglos contemplan el flujo de madera de coníferas a través del Atlántico hasta el punto de que Estados Unidos sea, a día de hoy, reconocida como la mayor potencia en lo que a exportación de madera constructiva se refiere y que muchos sean los países (como la propia Canadá o incluso Austria y Alemania) que hayan seguido el mismo camino a través de la producción de madera constructiva de alta calidad y sostenible.

Las coníferas

El cedro, el pino, la picea o el alerce son algunas de las coníferas que más se emplean en construcción. El que sea este tipo de árbol el que más se use y no otro se debe sobre todo a su gran flexibilidad y su gran capacidad para resistir grandes cargas, merced sobre todo a su gran relación resistencia-peso que se deriva de una estructura celular sencilla de fibras largas. Esas propiedades la hacen ideal para sostener grandes (o pequeñas) estructuras y con la versatilidad suficiente a nivel de diseño para dejar grandes espacios entre los pilares estructurales.

Además, las coníferas son ideales para los tratamientos de conservación y de resistencia al fuego que son necesarios a la hora de transformar la simple madera en material constructivo. Los procesos de secado a los que deben ser sometidas para rebajar la humedad a menos del 20% son asumidos por la propia madera de manera natural. Se trata además de especies longevas y duraderas, amén de resistentes, no ya una vez utilizadas en la estructura de una vivienda, que también, sino a la hora de trasladarlas de un país a otro o incluso de un continente a otro. Un proceso en el que la madera mantiene todas sus propiedades.

Recurso prácticamente ilimitado

El hecho de emplear madera implica además disponer de una fuente prácticamente inacabable de material. Los países productores y exportadores de madera de alta calidad han visto cómo sus masas boscosas se multiplicaban a lo largo de las últimas décadas. Esto se debe a que estos grandes productores (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Austria, etc) obtienen su materia prima de bosques de tala controlada, y así lo certifican. Ello implica que se debe replantar una superficie mayor de la que se ha talado cada año. Así, en Estados Unidos por ejemplo, cada día se plantan más de 4,4 millones de árboles. Algo que se entiende cuando se trata del mayor productor mundial, con más de 80 millones de metros cúbicos de madera aserrada cada año.

Baja emisión de carbono

La extracción de la madera y su conversión en material constructivo libera mucho menos CO2 que la producción de cualquier otro material constructivo. En la propia construcción, de hecho, no se emite prácticamente CO2 al no emplear maquinaria pesada. Por otra parte los mismos árboles son los que liberan oxígeno y eliminan el dióxido de carbono de la atmósfera. No sólo eso sino que la madera, una vez empleada como material constructivo o incluso en la fabricación de muebles, sigue retirando el CO2 de la atmósfera y, evidentemente, incentivando la expansión de bosques bien gestionados.

Más allá de la tradición, por tanto, la preferencia por la construcción en madera de los norteamericanos se debe a una gran disponibilidad de la propia materia prima, además de tratarse de una opción sostenible y ecológica. En ese sentido, sería necesario plantearse no tanto por qué allí se emplea la madera como principal material constructivo sino por qué aquí no. Países como Alemania o Austria ya lo han hecho y han decidido apostar por esta materia prima, algo que en los países nórdicos se ha hecho desde tiempos inmemoriales. Ahora es nuestro turno.

Foto: Platt Arch

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Sobre el autor

Enrique Chetrit

Enrique Chetrit

Enrique Chetrit - Gerente de Canexel. Toda una vida dedicada al sector de la construcción de casas de madera y uno de los principales impulsores de la importación a nuestro país del sistema canadiense.

7 Comentarios

  1. Buen artículo, sabía que en América se estilaban las construcciones de madera pero no tenía ni idea de porque, yo siempre había pensado que eran por su estilo decorativo, pero acabo de comprovar que me equivocaba. un saludo.

  2. Estoy viviendo ya cinco años en un chalet de madera de 120 m2, puedo decir que no me arrepinto de ello, poe encuanto a aislamiento y conforto. Tiene 18 cm de espesura de paredes exteriores, puedo decir que en el interior de la vivienda (no en las galerias que tengo cerrado con cristales) con una estufa de butano caliento los 2 pisos.
    En fin si tengo de construir otra casa la haré tambien de madera aunque mayor.

  3. Buenos días, quisiera saber que incidencia puede tener, sobre las construcciones de madera, cuando se ven sometidas a insectos xilófagos. Con los años pueden arruinar una casa?. No he visto publicado nada en su web y me resulta bastante extraño.

    Saludos

    • Hola José Antonio, la madera que empleamos en todas nuestras casas es madera constructiva desecada en secadero para extraerle la humedad y que ésta sea menor del 20%, lo cual hace que no sea atacada por los xilófagos, siendo además coníferas que no son para nada el «alimento favorito» de este tipo de insectos. Cualquier duda que tengas al respecto puedes ponerte en contacto con nuestros técnicos para que te la aclaren. Un saludo

  4. como van a decir que el cedro es una conífera??… que chafa de articulo no tiene fuentes ni nada no deberían escribir y publicar ese tipo de cosas

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