Pérgolas y porches, diferencias y ventajas

La clave a la hora de disfrutar una vivienda unifamiliar es que ésta aproveche su entorno, se encuentre en mitad del campo o en el centro de una ciudad. La posibilidad de tener una zona social en el exterior de nuestra casa hace que ganemos un espacio útil para disfrutar casi en cualquier época del año del jardín, del patio o de lo que tengamos alrededor de nuestro hogar. Ya explicamos en su momento cómo el tipo de transición al exterior puede variar en forma y sentido en función de si escogemos un porche, un deck o un sunroom para nuestra casa. Ahora bien, esta vez vamos a ser más específicos en torno a lo que implica una zona social cubierta en el exterior, definiendo las ventajas y desventajas de tener un porche o una pérgola.

Qué es un porche y qué es una pérgola

Si bien ambos elementos, como comentamos, son espacios destinados al disfrute del exterior de una vivienda aun encontrándose en un lugar relativamente protegido, lo cierto es que ya su propia definición da pie a una serie de matizaciones entre una y otra opción:

Porche

Se trata de una superficie techada que se encuentra anexa a una edificación ya sea por uno, dos o incluso tres de sus lados. En principio no debe encontrarse bajo construcción, ya que en dicho caso sería un soportal, ni de manera independiente, ya que estaríamos hablando de un cenador. Si bien se emplea habitualmente en vivienda también es habitual encontrarlo en otro tipo de edificios como oficinas o edificios comerciales.

porche de madera

Pérgola

Se trata de una estructura de pilares (o columnas) y durmientes (o vigas horizontales) apoyados en dichos pilares. No está techado aunque puede estar cubierto. Puede estar anexado al edificio aunque no es necesario, de hecho puede estar de manera independiente y habitualmente se encuentran este tipo de estructuras en parques o zonas de paso comunes como elemento decorativo o de soporte para plantas trepadoras como ya explicamos en este artículo.

fachada trasera con pérgola

La disyuntiva entre una u otra opción viene más por las preferencias y necesidades que por que una de ellas presentae unas ventajas apabullantes. En cualquier caso, a continuación damos algunas de las claves que pueden hacer que en una vivienda unifamiliar nos decantemos por uno de los dos espacios.

Ventajas de un porche frente a una pérgola

porche cubierto de madera

Ofrece una mayor protección: para zonas en las que es habitual que haya precipitaciones se genera un espacio exterior protegido que puede ser disfrutado en cualquier momento del año. De igual manera, la protección frente al sol es mayor que en una pérgola, aun pudiendo esta última cubrirse también. La comodidad en cualquier caso de un porche es precisamente la de contar con una prolongación de la vivienda sin exposición excesiva.

Climatiza el interior de la vivienda: un porche orientado al sur hará que en verano el alero que le sirve de techo proteja de la incidencia del sol el interior de la vivienda haciendo que éste permanezca más fresco y refugiado. De igual manera el cálculo de la inclinación del sol durante todo el año podrá hacer que esa protección no se torne excesiva para evitar que ese mismo sol caliente durante el invierno el interior de la vivienda.

Una mayor coherencia estética: el porche viene a ser, como hemos comentado, una prolongación de la vivienda en el exterior, esto hace que sea un elemento más en el juego de volúmenes y cubiertas. Se trata de una opción estética casi tanto como una opción funcional.

Ventajas de una pérgola frente a un porche

pérgola Canexel

Mayor luminosidad: Si la pérgola se encuentra anexa a la vivienda a modo de “porche en estructura” las limitaciones de asoleamiento que generan un porche convencional desaparecen. Los durmientes no suponen ningún impedimento al paso de la luz más que a modos de tamizado de la misma. En ocasiones, eso sí, se procede a cubrir esa parte superior de la pérgola con algún material o con plantas, lo cual suele tamizar aun más la luz sin llegar a ser lo mismo que la cubierta de un porche. La inclusión de un toldo es también una solución habitual para jugar con la entrada o no de luz y calor.

Versatilidad: una pérgola sirve tanto para ejercer de cubrimiento de terraza como para espacio para coches, algo que también pueden hacer un porche, si bien éste requiere de mayor espacio, trabajo e inversión para su ejecución teniendo además que encontrarse anexo a la vivienda. Por otra parte, y en la línea de la no tener que encontrarse anexado a la vivienda, la pérgola puede ser un cenador independiente, un pasillo verde o, para el caso, cualquier tipo de espacio que tengamos a bien cubrir aunque sea a modo de separación espacial de ambientes.

-Menos restricciones técnicas: en la mayoría de normativas municipales la pérgola no cuenta como superficie ocupada dentro de la parcela. Esto quiere decir que podemos invadir retranqueos y que, en caso de vernos ajustados a la hora de desarrollar el proyecto interior para agotar la edificabilidad máxima permitida, la pérgola no afectaría a esa limitación.

-Más económicas: la ejecución de una pérgola requiere menos trabajo estructural y menos acabados que la de un porche, por lo tanto resultará más económica.

En cualquier caso son dos opciones perfectamente válida y que, en función de gustos necesidades e incluso ubicación, se convierten una u otra en la mejor opción para cada uno. Si quieres saber más sobre pérgolas y porches conoce las y los de Canexel:

Pérgolas

Porches

 

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Sobre el autor

Jorge Socas

Jorge Socas

Responsable del Servicio Posventa y terminación de obra en Canexel. Más de 15 años dedicados a la construcción de casas de madera. Experiencia y profesionalidad al servicio de los clientes.

Un Comentario

  1. La verdad es que tiene más ventajas la pérgola. De todas formas, tanto pérgolas como porches dan un plus de utilidad a jardines y terrazas.

    Muy buen artículo, ¡gracias por compartir!

    Saludos.

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