Casa Manitoba

  • La vivienda de estilo canadiense Manitoba está ubicada en una parcela medianera y totalmente llana. La vivienda se sitúo centrada entre los retranqueos laterales para respetar dos encinas que ya existían en la parcela y que hoy arropan la casa con una sombra extraordinaria. Se decidió ubicar la vivienda al fondo de la parcela, en la zona norte, y dejar un amplio jardín frontal ubicado en la zona orientada al sur por lo cual es ideal para situar la piscina, colocar una mesa o simplemente desarrollar actividades al aire libre en un jardín soleado.

  • Características

    • Casa 171 m2
    • Porches 29 m2
    • Salón comedor 1
    • Cocina 1
    • Baños 3
    • Dormitorios 3
    • Estudios 1
    • Lavadenría 1
    • Porches 1
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Frente a este jardín y como el espacio de mayor jerarquía de la vivienda se encuentra un porche alargado que abarca casi todo el frente de la vivienda y que esta totalmente integrado al volumen de la casa con una continuación de la cubierta. Este porche cuenta con pilares de madera laminada pintados en color blanco y revestidos con ladrillo en la parte inferior que crean una elegante división entre el porche y el jardín.

Una determinante fundamental era desarrollar esta vivienda en una sola planta por preferencia de los propietarios. En el interior de la vivienda predomina la sensación de amplitud por sus techos altos e inclinados y la distribución que se planteó con pocos muros y puertas. Las divisiones entre espacios son muros que no llegan hasta el techo o simplemente muebles que ordenan la función de cada área y que permiten reordenar y cambiar los espacios en el futuro simplemente moviendo los muebles de posición. El elemento fijo ordenador de este espacio es una chimenea colocada estratégicamente para crear un acceso intimo a los dormitorios y el aseo sin necesidad de puertas.
En esta vivienda hay dos dormitorios principales tipo suite de igual tamaño. Los dos tienen el baño abierto al dormitorio con un muro que funciona como división ligera y que visualmente se convierte en el cabecero de una cama matrimonial.

 En el exterior predomina la sencillez y elegancia de un diseño apaisado. Este efecto se ha logrado con una larga viga blanca de madera laminada donde se apoya una cubierta a cuatro aguas revestida en pizarra negra rectangular con baja pendiente y paños largos precedidos de unos pilares estilo craftman.
Los días en que el clima lo permite se abren todas las ventanas y puertas de salón, comedor y cocina que dan hacia el porche para crear un espacio en el que se suma todas las áreas y pasa del interior al exterior sin apenas notarlo.

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