Casa Kellowna

  • La casa canadiense Kellowna ha sido colocada en un bosque de pinos piñoneros con troncos delgados y esbeltos. No fue fácil encontrar el lugar y la forma que encajasen entre los árboles para no talar ninguno de ellos. La vivienda tiene dos características singulares que le dan la personalidad a esta casa. Una de ellas es su color azul (Scotia blue) de la madera Canexel que no es común pero que en este caso es el que combina naturalmente el entorno verde que la rodea y que además, por su contraste con las ventanas, vigas y pilares resaltados en color blanco aporta al entorno una dosis de frescura y la define como el refugio del bosque.

  • Características

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La otra característica singular de esta vivienda la tenemos en su salón. Interiormente se ha continuado la combinación de azul con blanco pero además se han incorporado tres grandes cerchas de madera laminada barnizadas en color roble para dar un toque de calidez.

Estas cerchas están en un espacio totalmente diáfano y luminoso que reúne dentro de sí el Salón, el comedor y la cocina y que cuenta con grandes ventanales triangulares en doble altura desde donde se ven los pinos alargados del bosque y además los incorpora a la vivienda como un cuadro realista de tonos verdes y marrones.
Empotrado entre las fachadas de Canexel esta colocada una chimenea forrada en piedra natural de la zona que marca una verticalidad en el volumen y que divide la zona habitable de la vivienda con el garaje adosado.

El garaje esta incorporado en la vivienda con los mismos materiales de acabados de la envolvente de la vivienda para unificar todo el volumen y que la casa se vea mas grande desde el exterior.

Por el gran tamaño de la parcela y la normativa de ocupación fue posible realizar este garaje en planta baja al igual que fue posible desarrollar todas las estancias en una sola planta para la comodidad de los usuarios que no tienen necesidad de subir y bajar escaleras. Esta vivienda fue concebida funcionalmente como casa de fin de semana y cuenta con tres dormitorios y dos baños.

Un detalle, también singular, del acabado exterior es su tarima de madera tecnológica en color blanco roto y con textura estriada, la cual se funde entre los detalles blancos de la estructura del porche y se ve como un reflejo del friso del porche.

Por el tamaño y función se ha optado por un sistema de calefacción electrica con un termostato por cada radiador y un termo eléctrico para el agua caliente sanitaria.
La teja que se ha utilizado es la pizarra asfáltica canadiense negra con frentes de alero en chapa banca.

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