Garajes en planta y en sótano

garaje

La posibilidad de disponer de un espacio en nuestra vivienda en el que dejar nuestro vehículo protegido siempre es una ventaja. Eso sí, en ocasiones las condiciones de la parcela, el terreno o incluso la normativa constructiva pueden hacer que no sea posible llevar a cabo una infraestructura de este tipo. Hay quien de hecho prefiere aprovechar la edificabilidad disponible para dedicarla a vivienda y dejar en el exterior una espacio para aparcar sin cerrar, o incluso una pérgola. En cualquier caso, disponer de un garaje cerrado no sólo da espacio para aparcar los vehículos, sino que también puede hacer las veces de almacén, taller y, en muchas ocasiones, de emplazamiento para calderas y depósitos. Las dos opciones en cuanto a garajes, y lo que incluimos en el estándar Canexel en ambas, son las siguientes:

Garajes en planta

El matiz de los garajes en planta es que, en general, entran dentro de la superficie ocupada y edificada que marcan las normativas municipales. Más allá de si entra dentro de las posibilidades que el Ayuntamiento otorgue, será también la propia orografía de la parcela, así como el diseño estético de la vivienda, lo que marque si esta será la opción adecuada en cada caso. En este caso, las condiciones de construcción serán similares a las del resto de la vivienda, incluyendo el mismo revestimiento en muros y tejado que el resto de la construcción. Se incluirá además, una puerta de garaje automatizada seccional de aluminio, que estará compuesta por cuarterones o lamas horizontales en color blanco. En el interior las paredes irán revestidas con placa de yeso ignífuga y acabado de pintura plástica. El suelo será solera de hormigón pintado y, por otra parte, se incluirá un cargador para coche eléctrico.

Garajes en sótano

En este caso, la opción supone en la mayoría de normativas que la superficie de garaje no se contabilice en la normativa como superficie ocupada o edificada, lo que permite un mayor margen en cuanto al tamaño del propio garaje. Ahora bien, será en muchos casos la forma del terreno y la propia composición del suelo, así como la posibilidad o no de realizar una rampa de acceso la que permita que el garaje se pueda realizar en sótano. En este caso las paredes se realizarán en enfoscado acabadas, eso sí, con pintura plástica. En cuanto al resto de acabados y componentes del garaje serán los mismos que en el garaje en planta: suelo de solera de hormigón pintado, puerta automatizada seccional de aluminio con cuarterones horizontales en blanco y un cargador para coche eléctrico incluido.