• Casas ecológicas

    Las casas ecológicas de madera son, probablemente, una de las soluciones constructivas que más respetan el medio ambiente. El entorno apenas se ve afectado por su proceso constructivo y son viviendas que presentan un aislamiento muy superior al de otras alternativas. Se reduce un 60% la pérdida de energía, lo que, evidentemente, redunda en un ahorro económico y, sobre todo, en una disminución más que relevante de las emisiones contaminantes que genera una vivienda. Además, la construcción canadiense reduce drásticamente la emisión de CO2 al medio ambiente durante el proceso constructivo, un dato a tener en cuenta sobre todo cuando se estima que el 36% de la contaminación en toda Europa es causada por el sector de la construcción.

  • Casas Pasivas

    Desde los años 90 se ha desarrollado, sobre todo en Europa, lo que se conoce como el estándar Passivhaus. Se trata de un sistema constructivo que busca incorporar las características del entorno como el asoleamiento, el viento o la inclinación del terreno al propio proceso de diseño de la vivienda. Estudiando de manera intensiva todo lo que rodea a la futura vivienda se consiguen casas que son casi autosuficientes, en las que el uso de energía se consigue dejar en niveles marginales gracias a la adaptación de la construcción al entorno. Aunque la certificación Passivhaus admite varios sistemas constructivos, lo cierto es que las casa canadienses ofrecen las máximas garantías para poder cumplir con las exigencias más estrictas de este estándar alemán.

  • Casas Sostenibles

    Tanto los materiales que se emplean, así como el proceso constructivo y, finalmente, la eficiencia energética de la vivienda, hacen de las casas ecológicas una solución respetuosa con el entorno. Al tratarse de casas de diseño, se toman en consideración todas las características que pueda tener el terreno donde se construirá la vivienda para hacer que ésta sea lo más autosuficiente posible. Se limitan así las emisiones al mínimo, dando lugar a viviendas sostenibles cuya incidencia en el medio ambiente es casi nula. Una concienciación ecológica ha de estar presente en todos los ámbitos de la vida, desde las acciones del día a día a las decisiones más importantes, como es la construcción de una casa.

  • Ahorro energético

    El aislamiento, el diseño orientado al aprovechamiento del entorno, los materiales empleados y las diferentes alternativas que se pueden emplear en la generación de energía, hacen que las casas de madera canadienses reduzcan un 60% el consumo energético respecto a las alternativas más tradicionales. Esto supone una menor contaminación ambiental y, evidentemente, un ahorro económico más que notable en las facturas de la luz y, en su caso, el gas. Además de la hipoteca financiera de una vivienda, existe la denominada hipoteca energética. Un gasto de mantenimiento que hay que valorar a la hora de construir una casa. Actualmente la madera es el material constructivo más ecológico, siempre que ésta proceda de bosques de tala controlada.

  • Construcción ecológica

    El proceso constructivo canadiense es, si se excluyen las casas prefabricadas, el que menos afecta al entorno en donde se realiza la vivienda. Sólo la cimentación se realiza en hormigón, por lo que el uso de agua está limitado a esa primera fase, evitando así el despilfarro que se produce de este bien escaso en otro tipo de construcciones. Además, al ser la única parte de la vivienda que necesita de un tiempo de secado, toda la construcción se realiza en apenas seis meses. Ello implica que la incidencia en el entorno, tanto a nivel de emisiones como de contaminación acústica, se produzca durante un período de tiempo muy reducido. También se ha de tener en cuenta que la participación en el proceso de maquinaria pesada se limita a momentos muy puntuales, por lo que se evitan las emisiones de dicha maquinaria al 90%.

  • Madera de tala controlada

    Por su parte, la madera que se emplea en la construcción de las casas canadienses procede de bosques de tala controlada. Se trata de áreas en las que la sustracción de esta materia prima sigue unos procedimientos que aseguran no sólo la perviviencia del la zona boscosa, sino también su crecimiento y regeneración. Al tratarse de bosques cuidados y cuya superficie está controlada, evitan la desertización y la deforestación. Además, en la sustracción y posterior tratamiento de la madera para su uso en la construcción no se producen emisiones nocivas como sí sucede con otros materiales constructivos. Se puede decir, por tanto, que las casas de ecológicas madera son la alternativa más sostenible y respetuosa con el medio ambiente a la hora de construir una vivienda.