Aislamiento

  • La eficiencia energética siempre ha sido una de las apuestas principales de Canexel. La innovación y la búsqueda de mejoras para el rendimiento energético de las casas que construimos es una de las piedras angulares de la empresa. Y si hay algo que es primordial cuando se habla de la rentabilidad en la generación y en el consumo de energía es el aislamiento. Conseguir que la temperatura interior no se escape ni que la interior penetre en la vivienda sólo se puede conseguir si los esfuerzos en la construcción se encaminan a ello. El grosor mínimo que empleamos en todas las casas en lo que a material aislante se refiere es de 16 cm, muy superior a lo que se acostumbra en España. Esa tabiquería perimetral, la capacidad de estanqueidad y los materiales constructivos empleados consiguen que el ahorro energético, y por tanto económico, de nuestras casas sea de entre un 50% y un 60% respecto a otras soluciones.

La estanqueidad

  • Hablar de aislamiento es hablar de estanqueidad. La manera de potenciar la eficiencia al máximo en una vivienda es conseguir que la temperatura interior se mantenga y no haya ningún tipo de fugas. Ese es el principio sobre el que, por ejemplo, se basan las casas pasivas (o passivhaus) y el que hay que tener siempre muy presente para potenciar al máximo el aprovechamiento energético. Para ello hay que tener muy claros cuales son los puntos débiles a nivel de aislamiento en una vivienda, hablamos sobre todo de ventanas y puertas. Que el cristal y la carpintería sean de buena calidad y que tengan las cámaras de aire necesarias y la mejor tecnología orientada al aislamiento son puntos clave, pero no menos importante es el sellado y la hermeticidad de las propias ventanas y puertas. Conseguir que la continuidad estructural no se rompa es la clave para que la vivienda tenga una eficiencia energética al más alto nivel.

Aislar en madera

  • El hecho de construir en madera ya significa una apuesta por la eficiencia energética, y es que pocos son los materiales que puedan conseguir de manera natural regular la temperatura y la humedad como lo consigue la madera. Su capacidad de rotura de puente térmico es de por sí casi inigualable, una capacidad aislante que hace muy difícil que la temperatura que existe en una cara de la viga o el pilar se transmita a la contraria. Eso sucede en la madera habitualmente, pero la madera constructiva ha sido tratada y desecada de tal manera que evita aun más la transmisión de la temperatura de fuera de la vivienda al interior (y viceversa) y además ejerce de reguladora natural de la humedad del ambiente. No sólo consigue mantener, por tanto, la temperatura interior sino que la madera además disminuye considerablemente la condensación intersticial. Más allá de la eficiencia que se consigue y el correspondiente ahorro, lo cierto es que gracias a la madera se consiguen hogares mucho más cómodos, cálidos y agradables.

Resistencia y transmitacia

  • Tipo de construcción de muros Resistencia térmica (m2K/W) Transmitancia térmica (W/m2K)
    Convencional 2 0,50
    Canadiense con CanExel 4,28 0,23
    Canadiense con ladrillo 4,53 0,22
    Canadiense con mortero acrílico 5,08 0,20
  • La resistencia térmica evalúa la capacidad de un cuerpo para evitar que el calor lo traspase. En el caso de un muro lo que se evalúa es la resistencia al traspaso de la temperatura de todos los materiales que traspasan dicho muro. La transmitancia térmica, por su parte, es inversamente proporcional a la resistencia. En este caso lo que se evalúa, por tanto, es la cantidad de calor que traspasa un cuerpo. En conclusión a mayor resistencia menor transmitancia y, por lo tanto, mejor aislamiento.

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