Los 6 pilares de las casas autosuficientes

Cada vez existen más soluciones técnicas y más avances en la materia del autoconsumo que hacen que las posibilidades de construcción de casas completamente desconectadas de la red sea no sólo una realidad, sino que se esté convirtiendo en una alternativa asequible. Mientras que hasta ahora se trataba de una opción casi exclusiva y para presupuesto altos, lo cierto es que poco a poco se ha ido democratizando el acceso a soluciones de autoabastecimiento pese a algunas trabas institucionales que, especialmente en nuestro país, se han puesto a la viabilidad de este tipo de apuestas por la construcción ecológica. En cualquier caso, a pesar de suponer una inversión considerable de manera inicial, hablamos de una alternativa que a la larga supone un ahorro energético y económico, amén de apostar por el respeto al medio ambiente.

Pero, ¿qué es una casa autosuficiente? Y ahí, la dependencia o no de las redes de suministro es lo que marca que una vivienda pueda considerarse como tal. Como en todo, existen distintos niveles y puede que dispongamos de una construcción casi absolutamente independiente salvo en casos o matices puntuales; sin embargo según la RAE autosuficiente significa, ni más ni menos, “que se basta a sí mismo”. Es decir, estamos hablando de una construcción que no requiere de conexiones externas ni suministros de pago para su funcionamiento en lo que se refiere a calefacción, agua, luz, saneamiento, etc. A continuación detallamos las claves para considerar la capacidad autosuficiente de la vivienda:

Electricidad y energía

energías renovables autosuficientes

Quizá la partida más relevante ya que si tenemos luz tenemos agua caliente y calefacción. Es de hecho la capacidad de producir y almacenar energía eléctrica la que más controversia ha generado en España dando lugar a los llamados “peajes” comúnmente conocidos como “impuestos al sol”. En ese sentido si nuestra casa está conectada a la red de alguna manera (aunque sea simplemente por posibles emergencias), se nos cobrará una cuota de uso de la red aunque no la empleemos en ningún momento. En ese sentido, si apostamos por depender exclusivamente de la producción propia y, de esta manera, estar completamente desconectados de la red, serán las placas solares la opción más plausible como fuente de energía. Plantearse otras opciones que puedan funcionar sin conexión a la red puede llevar a una inversión mayor en comparación con lo que supone la instalación de los paneles fotovoltaicos; máxime cuando hablamos de un país en el que posiblemente el mayor recurso disponible es el sol, tanto en horas de luz como en meses de exposición al mismo. En cualquier caso, podemos decir que la generación para el autoabastecimiento energético es a día de hoy factible cuando hablamos de una vivienda unifamiliar. El problema que nos podemos encontrar no es tanto la producción, sino la energía que se pierde por la falta de recursos para la acumulación de aquélla que no se usa. En ese sentido, existen alternativas que suelen ser bastante ‘rudimentarias’ y ocupar un amplio espacio. Sin embargo empiezan ya a verse apuestas en ese sentido desde grandes compañías como pueden ser las baterías Tesla y similares.

Agua

agua autoabastecimiento

Para hablar de una vivienda completamente desconectada de la red son también claves los sistemas que permiten el autoabastecimiento de agua, tanto en lo que se refiere al agua sanitaria como en la empleada para el lavado de ropa y utensilios, así como aquella destinada al consumo humano. Para ello existen sistemas de recolección de agua de lluvia que, unidos a depósitos con gran capacidad, pueden solventar todas nuestras necesidades de agua. Por supuesto habrán de ir acompañadas de sistemas de depuración y, de ser posible, potabilización de la misma. Las aguas usadas en lavabo y ducha tienen la posibilidad de ser filtradas para su posterior uso como agua de riego o similares; mientras que las aguas residuales pueden también ser sometidas a un proceso de tratamiento y recuperación.

Calefacción

calefacción casa autónoma

Hayamos optado por unos colectores solares, una estación eólica o unas placas fotovoltaicas, nuestro sistema de captación de energía puede ser responsable también de la calefacción a través de una bomba de calor que requiera sólo del impulso eléctrico para su puesta en funcionamiento. De igual manera, instalaciones de biomasa (pellets o huesos de aceituna, por ejemplo) o de geotermia son instalaciones perfectamente utilizables en el concepto de casa autosuficiente. Lo ideal, sin embargo, es la instalación de sistemas de pasivización de la vivienda como pueden ser los recuperadores de calor, u otros sistemas de renovación del aire con intercambio de temperatura, que hagan innecesaria la instalación de un sistema de calefacción.

Saneamiento y residuos

reciclaje residuos orgánicos

Como ya hemos comentado anteriormente, las aguas residuales pueden ser tratadas para su uso en sistemas de riego en jardines o huertos. Sin embargo, si nos atenemos a la concepción más ecológica y unida al medio ambiente de la construcción, se debe prever un sistema de reciclado de residuos orgánicos para su uso como compost en jardines y huertos. De esta manera no estaremos sólo siendo autosuficientes energéticamente, sino también en lo que se refiere al desarrollo orgánico de frutas y hortalizas. Y es que el reciclaje es en realidad la base de todo en una casa capaz de autoabastecerse.

Diseño

diseño de vivienda con autoconsumo

Gran parte de la capacidad de rendimiento de una vivienda la da el diseño de la misma. Un correcto estudio de la parcela, de su orientación y la influencia del sol y los vientos en la misma darán lugar a un diseño inteligente que aproveche las mencionadas condiciones para la adecuación de la vivienda a su entorno. Así, los recursos naturales se aprovecharán al máximo: el sol calentará la casa, los depósitos recogerán más agua en función de su emplazamiento, o los vientos se encargarán de refrescar la vivienda en verano sin enfriarla en invierno. En ese sentido se suele apostar por una concepción del diseño que dialogue con lo que rodea a la vivienda, con matices como por ejemplo los llamados techos verdes. Se han de seguir de dicha manera los preceptos de la arquitectura ecológica que ya desarrollamos en este artículo.

Materiales de construcción

materiales de construcción ecológica

Por supuesto para que la rentabilidad de una vivienda autosuficiente sea mayor se deben optimizar al máximo los rendimientos de la misma. De esta manera, se ha de apostar por los mejores aislamientos, materiales que se adapten al entorno y a la vida interior y que sigan los preceptos gestionados por las instalaciones de calefacción, agua o energía. Cuanto peor mantenga la temperatura la vivienda, más instalación de, por ejemplo, placas solares necesitaremos para generar la energía necesaria para mantener la casa una temperatura confortable. Así, materiales naturales como la madera darán lugar a ambientes agradables y en los que la autosuficiencia no se limita a la gestión de la vivienda, sino también al respeto por la naturaleza del proceso constructivo.

En definitiva, hablamos de la casa autosuficiente como un sistema. Un todo vivo que se retroalimenta y que aprovecha todos los avances técnicos y tecnológicos disponibles para generar una independencia y una capacidad de autogestión muy ligada con el funcionamiento de un ecosistema. Eso hace que, a día de hoy, la mayoría de casas autosuficientes que podemos encontrar se hayen en lugares remotos y su apuesta por el auroabastecimiento nazca más de una necesidad que de una elección firme. La inversión inicial que supone, y eso hay que tenerlo en cuenta, el diseño y construcción de una vivienda completamente independiente del sistema supera con mucho lo que puede ser una casa ordinaria, costees que hacen que el retorno de la inversión (más allá de la influencia en medio ambiente) sea tardío. Sin embargo en la actualidad se está recorriendo un camino que parece llevar a una democratización de los costes de realizar una vivienda que pueda ser completamente autónoma; unos avances que van muy de la mano de innovaciones tecnológicas que abaratan las mencionadas inversiones. Y es que, sin llegar a desligarnos completamente del sistema podemos aplicar soluciones de autoabastecimiento a casas “corrientes”. No estamos hablando, en cualquier caso, de un futuro lejano; ese futuro está aquí.

Sobre el autor

Gastón Chetrit

Gastón Chetrit

Gastón Chetrit es un arquitecto técnico especializado en construcciones de casas de madera. Se trata de uno de los mayores especialistas en este tipo de estructuras a nivel nacional y cuenta con centenares de proyectos ya ejecutados.

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