Bioconstrucción, cómo aplicarla a nuestra vivienda

Es cada vez más una realidad el hecho de que es necesaria una apuesta por la ecología y la sostenibilidad en todos los ámbitos de la vida. En ese sentido la construcción, y en especial los proyectos de vivienda unifamiliar, se encuentran cada vez más en sintonía con esta filosofía de respeto al medio ambiente tanto en el producto acabado como en el proceso de ejecución. Así, se ha venido desarrollando lo que se conoce como Bioconstrucción. A continuación detallamos en qué consiste este tipo de edificación y cómo es posible adaptar nuestra vivienda desde antes de su construcción a este estándar.

¿Qué son las bioconstrucciones?

A la hora de afrontar una edificación de manera totalmente bio, es necesario un estudio pormenorizado del lugar de la construcción y de los materiales que emplearemos. No se debe construir en lugares donde la vivienda pueda afectar al ecosistema local, de igual manera que nuestra casa, para respetar los preceptos ecológicos, debe estar separada de fuentes emisoras de contaminación, ya sea eléctrica, acústica, química o de cualquier otro tipo. A la hora de evitar ser agresivos con el entorno es también de recibo que la construcción se integre con el entorno de manera natural, sin destacar en el diseño ni en los materiales. Una manera de conseguir la armonización es obviar las líneas rectas y buscar los volúmenes y los espacios que, si bien se adapten a las necesidades del habitante de la vivienda, también asuman las formas de la naturaleza haciendo transiciones limpias entre interior y exterior.

A la hora de establecer la orientación de la vivienda de nuevo se trata de aprovechar al máximo los recursos que de manera natural obtendremos en nuestra parcela. Con las zonas sociales y más utilizadas mirando al sur y unos acristalamientos bien diseñados, aprovecharemos los propios rayos de sol como fuente lumínica y térmica. Tanto es así, que se puede conseguir una casa sin consumo eléctrico si se piensa de manera milimétrica y, por supuesto, ecológica. Si a la hora del diseño de una vivienda convencional es sumamente relevante el estudio del terreno, en el caso de la bioconstrucción conceptos como la insolación, la masa forestal, los vientos dominantes, la geología o la pluviometría se tornan claves a la hora de afrontar el diseño de una casa.

Casas de campo confortables

En esta vivienda el estudio del asoleamiento fue clave en el diseño. Puedes conocer más de esta casa aquí.

Recursos naturales y soluciones renovables

Los sistemas bioclimáticos son también característicos de estas construcciones, todo aquello orientado a mejorar la eficiencia energética de la vivienda provocando la menor incidencia posible en el medio ambiente es susceptible de ser empleado. Así, la ventilación mecánica, las placas solares y, en general, las soluciones pasivizadoras de la construcción sirven de perfecto complemento a la vivienda más ecológica. Para calefacción y energía son muchas las opciones que se abren, desde la geotermia o la biomasa hasta la eólica pasando por la hidráulica o solar, es decir, aquellas renovables que no requieren de ningún tipo de incidencia sobre el entorno para su uso o su instalación. Lo mismo sucede con la depuración de vertidos y la recuperación de residuos.

Quizá lo más complicado a la hora de afrontar una bioconstrucción sea el uso de materiales naturales. Y es que para alcanzar la perfección ecológica en construcción han de ser biocompatibles e higroscópicos, es decir, se hace necesario emplear recursos que se encuentren en la zona de la obra y que se utilicen en la vivienda habiendo sido tratados lo menos posible. De esta manera se evita la emisión de gases invernadero y se respeta el entorno de la mejor manera posible ya que se transforma lo mínimo para albergar la vivienda. Ya sea en la propia construcción o incluso en los muebles, se deben evitar aquellos materiales nocivos como puede ser el asbesto o el cloro. De la misma manera, emplear estructuras de acero como en la construcción convencional puede dar lugar a generación de campos magnéticos que, evidentemente, alteran el espacio circundante aunque no sea de manera netamente tangible. El hormigón, por su parte, no es lo más recomendable habiendo arcillas o cementos naturales que pueden hacer las veces de hormigón sin incidir en el hábitat natural.

Vivienda Clásica madera

Para el revestimiento de esta vivienda se empleó piedra de la zona y madera natural. Puedes conocer más de esta casa aquí.

¿Son las casas de madera bioconstrucciones?

Al igual que sucede cuando hablamos de casas pasivas, el hecho de afrontar la construcción de una vivienda de manera totalmente ecológica sólo puede hacerse cuando la persona o empresa que va a realizar la ejecución de la obra no tiene ninguna limitación en cuanto a su adaptabilidad. De esta manera, cuando nos encontramos ante una constructora que se adapta a los deseos del cliente se puede afrontar perfectamente la edificación de una bioconstrucción. Es necesario, eso sí, un esfuerzo extra en cuanto a los estudios pertinentes a realizar en parcela, así como la depuración de materiales aptos y no aptos para la construcción.

En ese sentido, una casa de madera tiene mucho ganado ya que el sistema de entramado ligero si por algo se caracteriza es por el empleo del material más ecológico en construcción. La madera de bosques de tala controlada asuma la capacidad de regulación del ambiente además de ser completamente respetuoso y adaptable a cualquier entorno. La emisión de gases nocivos, el gasto de agua o el empleo de materiales contaminantes se reducen al máximo con este sistema, e incluso se podrían obviar totalmente. La única fase de la obra que podríamos decir que escapa al concepto bio sería la cimentación en zapata corrida de hormigón, habiendo también en este caso opciones sustitutivas como las que ya se han comentado totalmente aplicables según los criterios ecológicos de construcción.

La rapidez y el sistema constructivo hacen de las casas de madera viviendas netamente sostenibles. Puedes conocer más de esta casa aquí.

En definitiva, cualquier opción es posible si nos encontramos ante una empresa que nos permite adaptar la vivienda a nuestros gustos, necesidades y criterios. El límite en cuanto a cuán ecológicos llegaremos a ser lo marcará, en la mayoría de los casos, el presupuesto de cada uno, al igual que ocurre con la pasivización de vivienda.

Sobre el autor

Guillermo Valiente

Guillermo Valiente

Responsable de comunicación y contenidos dentro del departamento de Marketing de Canexel Construcciones.

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