Arquitectura ecológica

Llevar a cabo la construcción de una vivienda de la manera más respetuosa posible con el medio ambiente no es algo que haya que tener en cuenta sólo en el momento de la ejecución. La construcción ecológica apuesta por todo un proceso que va desde el primer estudio del terreno hasta la propia vida dentro de la vivienda, pasando por el diseño arquitectónico y, evidentemente, la construcción; un proceso que en todo momento tiene como máxima prioridad la sostenibilidad de la vivienda y de todas y cada una de las etapas por las que pasará la ejecución y el desarrollo de la vida en dicha casa. Esto es lo que se conoce bajo el término de arquitectura sostenible. Un término que define una manera de diseñar y construir que busca minimizar el impacto en el medio ambiente y optimizar los recursos naturales de manera que la influencia de la construcción en el entorno no sólo no sea perjudicial, sino que sea beneficiosa.

Características de la arquitectura ecológica

casa respetuosa con el entorno

  • Respeto al entorno: El estudio previo de los alrededores del terreno lleva a la apuesta por diseños que no tengan un impacto visual excesivo en el paisaje. Pero más allá de eso, el estudio correspondiente de los recursos accesibles en la zona puede no sólo abaratar el coste de construcción y gestión de la vivienda al aprovecharse de los mismos, sino también hacer que la propia construcción forme parte del ecosistema circundante, dando lugar a la retroalimentación constante entre el propio sistema y la vivienda a través del reciclaje y aprovechamiento mutuo de los recursos. Ello implica, y esto es una característica fundamental cuando hablamos de arquitectura ecológica, el respeto la protección del sistema ecológico tanto durante la construcción como en fases previas y posteriores.
  • Uso de los recursos: El minimizar el empleo de recursos naturales y llevar a cabo un uso racional de los mismos es clave. A continuación destacamos las dos fases en que puede tener relevancia:
    • Construcción: la elección de un sistema constructivo puede hacer de nuestra casa efectivamente una vivienda ecológica o un foco de contaminación en función de lo que escojamos. Así, existen sistemas como el de entramado ligero de madera cuya construcción se realiza en seco. De esta manera el gasto de agua se limita casi exclusivamente a la realización de la cimentación si ésta se realiza en hormigón. Por otra parte, al no emplear maquinaria pesada se consigue limitar la incidencia que pueda acarrear el paso de grandes vehículos en el entorno, así como las emisiones que generan.
    • Habitabilidad: los sistemas de autosuficiencia eólicos o solares dan lugar a construcciones más “amigas” del entorno, lo mismo que emplear sistemas de bajo consumo. En lo que se refiere al agua, existen sistemas de recolección y reciclaje que dan lugar a sistemas mucho más eficientes que los tradicionales.
  • Ubicación: será el arquitecto el que pueda decidir el emplazamiento ideal de la vivienda. Un correcto emplazamiento llevará a un ahorro energético considerable merced al aprovechamiento de los vientos que puedan incidir sobre la parcela así como del asoleamiento que la vivienda reciba.
  • Materiales: el uso de materiales respetuosos con el ambiente va directamente relacionado con el sistema constructivo. Así, aquellas soluciones basadas en arcillas, madera y, en general, materiales que no conlleven procesos químicos o industriales, darán lugar a viviendas más ecológicas. El ideal es, de hecho, emplear materiales producidos en el entorno y que, por tanto, guarden una coherencia con los alrededores tanto a nivel estético como técnico. En el mismo sentido, el empleo de materiales “saludables” da lugar a casas en las que al vida fluye de manera más orgánica. De nuevo la madera es un regulador natural del propio ambiente tanto a nivel de temperatura como de humedad. Pinturas no tóxicas, materiales reciclados, piedra natural, etc, son acabados constructivos que potencian la ecología y la salud de los habitantes de la casa.

Cuál es el precio de una casa ecológica

Cuánto cuesta una casa

En Francia, Alemania, Suiza o los países nórdicos, por poner algunos ejemplos de nuestro entorno, la construcción de viviendas que sigan preceptos ecológicos, o que sigan las indicaciones del estándar passivhaus, suelen acarrear una serie de exenciones tributarias y, más allá de eso, en muchos casos reciben subvenciones para su construcción. Y es que el coste de apostar por un diseño a medida que cumpla con las características antes mencionadas puede llegar a duplicar el coste de construcción de una vivienda en función del lugar de construcción si no se dispone de recursos constructivos ecológicos cercanos. Pero en ocasiones, en función del emplazamiento pueden incluso abaratarse los costes en un 30% respecto a una construcción estándar si nos encontramos en un enclave en que lo que nos rodea se puede usar de manera responsable para la ejecución de una vivienda. Si a ello le sumamos que el ahorro que se puede generar en calefacción mes a mes llega al 60%, podemos estar hablando de viviendas que resultan económicas en según qué lugares desde el principio, y a la larga en cualquier lugar.

Eso sí, debemos tener en cuenta que, hoy por hoy, en España no se subvenciona la construcción ecológica y que incluso para el autoconsumo es necesario abonar peajes. Así, nos encontramos con que el ahorro que se genera en la vivienda va en el sentido del gasto mensual en calefacción y aire acondicionado más que en apoyo institucional. En cualquier caso, al igual que ocurre con las casas pasivas, son muchas las soluciones que pueden aplicarse a una vivienda que no sea 100% ecológica generando así un mayor bienestar y un mayor respeto al entorno que con una construcción convencional; desde los techos verdes hasta la construcción en madera, todo es susceptible de aportar su pequeño granito de arena.

Sobre el autor

Javier Navalón

Javier Navalón

Responsable de Marketing en Canexel Construcciones.

Un Comentario

  1. Muy bue artículo. Es importante remarcar que lo ecológico no tiene por que ser caro, sino al contrario, que puede ser más barato. Esto sin tener en cuenta las múltiples ventajas que representa una casa ecológica a nivel de salud para sus moradores

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *